Al igual que cualquier otra mascota, las aves también sufren por las temperaturas altas típicas del verano.

Hoy te contamos cuales son los cuidados extras y en que te tienes que fijar en estos días para asegurarte de que tu mascota esté genial y pase un buen verano

  • La muda

Los pájaros, generalmente, cambian su plumaje a finales del verano. El momento concreto de la muda dependerá de la especie, pero la gran mayoría lo hará en esa época.

El cambio de plumaje les exige un mayor gasto de energía, por lo que es de vital importancia aportar a su alimentación todos los nutrientes, aminoácidos y vitaminas esenciales para el crecimiento del nuevo plumaje.

  • Alimentación e hidratación

Como sabrás, los pájaros necesitan beber frecuentemente a lo largo de todo el año. Pero en verano, con el aumento de las temperaturas, esta rutina debería aumentar, por lo que hay que asegurarse que el recipiente para el agua siempre esté limpio y con suficiente agua fresca.

También puedes adaptar su alimentación durante los meses de calor reduciendo la ingesta de semillas y aportándole más fruta fresca de temporada. ¿Has probado a darle sandía, melón, lechuga o manzanas? Puede ser una fuente adicional de agua y vitaminas y lo ¡refrescará!.

  • Agua fresca

El agua no solo es necesaria para hidratar a nuestro pequeño amigo, al igual que nosotros, a los pájaros también les gusta ir a la piscina para refrescarse.

¿Cómo le puedes hacer una piscina? Solo coloca un recipiente con agua fresca que les permita chapotear y sentirse fresco. Ojo, si tu pájaro es un ave exótica alivia su calor con un pulverizador de agua, son aves más delicadas y de esta forma lo mantendrás fresquito sin correr ningún riesgo.

  • Extrema la higiene

Debemos mantener todo su entorno limpio para evitar bacterias, hongos y virus, sobre todo en verano.

Revisa que la zona del baño y su zona de descanso, que esté limpia, sin excrementos ni plumas sueltas. Haz una limpieza diaria de la jaula y ten limpia y seca la zona de la comida. Estas medidas ayudaran a mejorar su comodidad y bienestar.

  • Cuidado donde pones la jaula.

Es muy probable que tengas la jaula situada cerca de una ventana para que tu pájaro disfrute de vistas al exterior. Durante la época estival es mejor colocarla en una zona bien ventilada pero sin corrientes de aire y nunca expongas a tu pájaro al sol directo.

Lo ideal es que tu mascota esté en un lugar que ronde los 20º. Si no dispones de un espacio así puedes bajar las persianas y dejar un pequeño hueco por donde entre aire fresco.

  • Golpes de calor.

Presta atención, cuando un ave está pasando calor, los signos que podemos observar son los siguientes:

  1. Mantiene todas las plumas pegadas al cuerpo.
  2. Busca zona de sombra.
  3. Las aves que no tienen zona de sombra pueden mostrar inquietud y moverse por la jaula en un intento frustrado por escapar del sol, hasta que el calor les hace quedarse quietas.
  4. Separa las alas del cuerpo.
  5. Respira con el pico abierto.
  6. Se baja al suelo y está muy apática.
  7. Presenta temblores o convulsiones.
  8. Pierde el conocimiento.

Si observamos alguno de estos signos, debemos actuar de inmediato trasladando al ave a una zona más fresca y pulverizándola muy suavemente con un poco de agua (no debemos dejarla empapada de golpe). Los últimos tres signos son especialmente graves, siendo recomendable acudir a un veterinario de inmediato.

  • De viaje con tu pájaro

A diferencia de otras mascotas, no es tan recomendable viajar con un pájaro ya es un tema especialmente sensible y delicado.

Lo más aconsejable es dejar al ave en casa de un familiar o amigos que lo cuide durante tu ausencia. Si no encuentras a nadie voluntario, hay residencias para mascotas que admiten pájaros y donde lo cuidarán genial durante tus vacaciones.

Un viaje no es recomendable para un ave porque pude suponer demasiado estrés para tu ave. El calor, el tiempo de transporte, un hábitat distinto al habitual, son demasiados componentes que constituirán un momento muy desagradable y estresante para tu ave.