¿Porqué mi gato no usa el rascador?


Casi todos los gatos tienen la necesidad de rascar. Es un instinto que no se puede evitar y necesitan rascar para afilarse las uñas o como proceso para marcar el territorio. Pueden haber diversas causas por las que tu gato no usa el rascador, y es un problema, sobretodo para los muebles de casa.

El rascar contribuye a la salud de nuestro gatito, y es que mientras rasca deja impregnado a su olor y refuerza su seguridad con el entorno. Por ello no es difícil que vuelva al mismo sitio y arañe de nuevo donde ya lo había hecho antes.

Si el gato no usa el rascador puede ser debido a diversos factores. Entre ellos que el rascador no sea del material adecuado, que sea demasiado pequeño o que esté en el sitio correcto.

Causas posibles por las que tu gato no usa el rascador

Primero que nada hay que elegir un buen rascador, el idóneo para nuestro gato. Para ello debemos tener en cuenta diversos factores:

Tamaño. Muchas veces el rascador es demasiado pequeño y no llama la atención de nuestro gatito. Tendremos que buscar un rascador que tenga un tamaño adecuado, en el que pueda engancharse a la parte superior y estirarse.

Que sea estable. La estabilidad del rascador es muy importante, ya que si el rascador es inestable o endeble, el gato se asustará y por lo tanto podrá rechazarlo. Lo ideal es comprar un rascador que tenga una buena base. Incluso si se puede, anclarlo a la pared o al suelo con algún tipo de sujeción. A pocos gatos les gusta utilizar un rascador que se tambalea.

Las texturas. En el mercado existen muchos tipos de rascadores y con texturas muy diversas, están los de cartón, cuerda, moqueta… Tenemos que encontrar el material que más le guste a nuestro gato. Porque aunque sea el más espectacular de los rascadores, si no le gusta la textura jamás rascará en él.

Horizontal o vertical.  Tenemos que saber en qué posición rasca nuestro gato para optar por un rascador vertical o uno horizontal. Existen los rascadores de poste, para los gatos a los que les gusta rascar en vertical, también hay alfombras y rascadores planos para los que les gusta rascar en horizontal.

Una vez tengamos elegido el rascador perfecto, lo tendremos que colocar en el sitio adecuado. El rascador tiene que estar en un lugar tranquilo, puedes ponerlo cerca de dónde duerme o dónde se relaje. Eso si, siempre lejos del arenero y de la comida. Si tu gato rasca en otros sitios como muebles y quieres evitar este comportamiento, pon el rascador delante del mueble en cuestión.

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¿Cómo hago para que juegue con el  rascador?

Lo principal, para que un gato use el rascador, es enseñarlo desde muy pequeñito. Si hemos llegado tarde, tendremos que acostumbrarlo siguiendo estos consejos que os damos.

Si nuestro gato no se acerca al rascador, nos podemos ayudar de productos como el Catnip. Aplicando unas gotitas de Catnip líquido o spray en el rascador para gatos haremos que nuestro gato se acerque. Revisaremos además, que el rascador no tenga olores fuertes que causen rechazo en el gato. Sabemos que los gatos son muy sensibles a los olores.

Podemos llamar la atención del gato arañando nosotros mismos el rascador. Le podemos enseñar cómo se usa el rascador y así mostrarle que no existe ningún peligro cuando se acerque al mismo.

Otra opción es acercarlo al rascador mediante juegos y dejarle juguetes suyos cerca. También podremos convertirlo en una buena experiencia premiándole cuando rasque.

   Porque el gato no usa el rascadorPorque el gato no usa el rascadorPorque el gato no usa el rascadorUso de rascador

Nuestra última recomendación es no forzarlo ni obligarlo a utilizar el rascador. Ya que de lo contrario lo único que conseguiremos será asustar a nuestro gato y crear una experiencia negativa en torno al rascador. Y justamente eso es lo que queremos evitar, ¿no?

En resumen, para que nuestro gato use el rascador primero tendremos que buscar uno que se adapte sus necesidades, y después colocarlo en el sitio idóneo y transformar el rascador en una buena experiencia a partir de los trucos que hemos comentado.